Los levantamientos batimétricos se realizan tradicionalmente desde la superficie, midiendo la profundidad (sondeos) en las posiciones medidas a lo largo de las líneas de transecto y posteriormente trazando los datos en un gráfico batimétrico, en el que se pueden trazar líneas de profundidad constante (isóbatas) por interpolación de sondeos. También es convencional proporcionar un conjunto representativo de profundidades puntuales en el gráfico.